Relatos

Yo no lo elegí 30

 

Me prometí recorrer todas las calles e ir pintando lo recorrido hasta encontrarla, mientras hacía aquello podía vender algo casa por casa para hacer dinero, era el plan perfecto!!!

Esa noche fue diferente fue mágica y llena de algo que hace tiempo no sentía…. ILUSIÓN…

Ilusión es lo que llegaba a mi vida, a mi mente y a mi corazón, estaba extasiado con lo que podría ocurrir, recorreria población por población hasta dar con mi mamita…

Y la comuna elegida para ello fue Talcahuano, la parte que cerraba el mapa era el sector Las Canchas, no conocía nada de ahí, pero dejaría los pies en la calle para lograr mi cometido…

Asi que me dormí con la ilusión en mi cabecera, unos papeles que serian mi destino y una mochila llena de fuerza y ánimo…

Apenas desperté me levante con mi día ya decidido, pesque un poco de dinero y me decidí a invertirlo, sabía que podría ser un gasto extra, pero también sabía que podía ser la llave hacia mi felicidad….

Saque 20 mil pesos (toda una millonada para mi) y me decidí a invertirlos, me dieron la indicación de que en calle Maipú entre Caupolicán y Rengo había un local llamado LA CUEVA DE TANGO, donde podría comprar cositas baratas, para revenderlas después…

Antes de partir a aquel lugar saque los mapas de Talcahuano y los reforce con plástico, la idea era que no se quebraran las hojas de papel, una sola grieta en el papel significaba que no tendría el nombre de la calle…

Luego de aquello, prepare mi mochila y me dirigí hacia el local que me habían indicado…

Llegando al local, pude ver mucha gente comprando, variados artículos colgando y otros en el mostrador, muchas niñas detrás del mostrador dispuestas a ayudar…

Primero recorrí todas las vitrinas, para ver que me tincaba, luego fui anotando los valores y multiplicando para ver cuantos podía comprar de cada uno, saque cuenta una y otras vez mientras una jovencita me miraba de reojo, apenas se desocupo me atendi con ella…

«Hola, soy Macarena, en que te puedo ayudar?“ yo le sonreí de igual forma y le di la lista de lo que quería y las cantidades, ella me miro nuevamente y me dijo, Deseas esto cierto?, yo le asentí con la cabeza…

Luego de juntarme todo me dio un papel para que pagara, junte mis billetitos y me dirigí a la caja, todo lo comprado me había salido unos 17 mil pesos aproximadamente, luego de eso, con la boleta fui al empaque, donde la misma Macarena, en compaña de otra niña me echaba los productos a una bolsa…

Cuando me entregaron los productos, la niña que me atendía me dijo que «ojalá volviera a verme», yo todo nervioso le sonreí…

 

Ya afuera ordené mi mercadería en la mochila, eran, si mal no recuerdo, unas docenas de perros para la ropa, unos cucharones y otros artículos para la cocina, se me ocurría los podría vender barato y además seria de utilidad para la dueña de casa…

Con mi mochila llena de mercadería e ilusiones me dirigí hacia calle San Martín para tomar la micro, me indicaron que por ahí pasaban hacia Las Canchas, en Talcahuano…

Tenía miedo, si, mucho temor de no poder vender mis cositas, y de perder el poco dinero que poseía, seria un caos para mi tener que volver a la calle, no quería eso por nada del mundo, así que le pondría todas las ganas del mundo en poder multiplicar mi dinero y así poder pagar mis gastos…

Tomé el bus y me fui viendo por la ventana, la música del bus hacia que pensara en mil cosas, en muchos posibles destinos, pero ojalá todos me llevaran donde mi objetivo, mi mamita, mi familia…

Miraba para afuera y el mapa, tratando de entender donde iba, apenas llegue a Talcahuano saque mi hojita y revise las calles, una por una, subimos por los cerros y mi nerviosismo aumentaba…

A medida que avanzabamos revisaba nuevamente el mapa y me ubicaba, estaba a pocos metros de bajarme, tenía miedo de enfrentarme a la gente…

Ya llegando hasta el último paradero le indique al chófer que deseaba bajarme, me abrió la puerta y un fuerte viento me recibió, así es las canchas, mucho viento…

Busque mi mapita y me ubique en la última calle, debía golpear casa por casa, quizás, quien sabe si en alguna me abría mi mamita, tenía la corazonada, tenía la intuición…

Me acerque a la primera casa que había y crucé el portón, era de madera y rejilla, una puerta de madera me recibía, tenía en mis manos las cositas para vender y una mochila llena de ilusiones…

Toc.. Toc.. Toc.. Toc..

 

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