Perdió su movilidad pero NO SU SONRISA, campaña busca comprar MILLONARIO MARCAPASOS a Victoria

El día del accidente Victoria iba feliz en el auto comiendo un helado que sus papás le habían comprado en la última parada que habían hecho para descansar. Era pasado el mediodía, conversaban y reían, contentos por poder ir a ver a la abuelita a San Antonio para pasar la Navidad.

Todo iba de maravillas, cuando en un instante sintieron un golpe en el vehículo y en fracción de segundos se vieron cayendo a un pequeño canal a un costado de la Ruta 5, a la altura del Cruce Tabaco, en la región del Maule.

Luego de unos instantes inconsciente, Carlos escuchó los gritos de su esposa Isabel y de Carla, su hija mayor. Sin embargo, Victoria no se movía.

Un jovencito amigo de la familia que los acompañaba en el viaje, salió como pudo hacia la carretera para pedir ayuda.

Rápidamente comenzó a llegar gente, incluso un EmeBus se detuvo y algunos pasajeros bajaron para intentar auxiliar a los heridos. Pero Victoria seguía en silencio.

Al lugar llegaron unidades de emergencia, que sacaron a Carlos y su hija mayor del vehículo con fracturas graves, mientras los rescatistas hacían todo lo posible por intentar rescatar a Isabel de entre los fierros y latas retorcidas del auto.