El rodeo chileno es un deporte ecuestre tradicional y una de las expresiones culturales más arraigadas de Chile, declarado oficialmente deporte nacional en 1962. Su desarrollo está ligado a la vida y las faenas del campo, y sus orígenes se remontan a la época de la colonia española, entre los siglos XVI y XIX, naciendo como una necesidad práctica de la gestión de ganado.
Hoy en día, el deporte continúa vivo a través de eventos como el Campeonato Nacional de Rodeo y la Medialuna Monumental de Rancagua, atrayendo a numerosos espectadores y generando interés en la industria de la casa de apuestas.
El rodeo chileno a través de los años
El nacimiento formal del rodeo se sitúa en el siglo XVI, durante el gobierno de García Hurtado de Mendoza. Para identificar y evitar la pérdida de ganado, el gobernador ordenó que, anualmente, en torno a la celebración del Apóstol Santiago, el ganado fuera congregado en la Plaza de Armas de Santiago para su selección, marcaje y venta.
Este evento fue conocido como rodeo. Para 1557, esta junta se hizo obligatoria. La labor esencial era trasladar y separar el ganado en diferentes corrales, tarea que debía ser ejecutada por jinetes a caballo bien adiestrados. Con el tiempo, se comenzó a recompensar a los jinetes más experimentados en el manejo y adiestramiento equino, sentando las bases de las habilidades que hoy se aprecian en el deporte.
Inicialmente, las faenas se desarrollaban en una pista rectangular de 75 metros. No obstante, en 1860 se estableció la medialuna, un ruedo semicircular similar al que se utiliza en la actualidad, que facilitaba la conducción del novillo. La meta era que las parejas de jinetes, conocidas como colleras, demostraran sus destrezas para atajar el ganado.
El deporte transitó definitivamente de faena de trabajo a competencia reglamentada en el siglo XX. Un hito fundamental fue en 1927, cuando se dictó una ley que regulaba las corridas de vacas, poniendo la actividad bajo la supervisión del Ejército de Chile. La máxima formalización ocurrió el 10 de enero de 1962, fecha en que fue elevado a la categoría de deporte nacional mediante el decreto Nº269.
Actualmente, el rodeo está regido por la Federación Nacional de Rodeo Chileno, que impone estrictas normas: el uso exclusivo de caballos de raza chilena inscritos y la vestimenta tradicional de huaso para los jinetes. La competencia consiste en que una collera debe atajar un novillo en las zonas acolchadas de la medialuna (los tachos) en un máximo de tres oportunidades para sumar puntos.
El principal escenario que alberga esta tradición es la Medialuna Monumental de Rancagua, donde anualmente se celebra el Campeonato Nacional de Rodeo.
¿Tradición cultural o riesgo para los animales? Las controversias desatadas por el rodeo
A pesar de que el rodeo chileno es un deporte nacional fuertemente ligado a la cultura y la tradición, suscita oleadas de críticas e indignación por parte de organizaciones defensoras de los animales. Dichas organizaciones señalan que los novillos suelen sufrir física y psicológicamente debido a golpes severos, fracturas y lesiones, ya que son perseguidos y derribados por los jinetes.
«El rodeo no es cultura. No es deporte. Es maltrato animal. No hace falta demasiado para entenderlo», denunció la ONG Animal Libre Chile a través de un comunicado publicado en sus redes sociales como respuesta al pasado Campeonato Nacional de Rodeo.
Este año Animal Libre impulsó la creación del Día Nacional Contra el Rodeo (DNCR), que se celebrará cada 7 de septiembre en Chile. Esta fecha surge como parte de su campaña #NoEsDeporte, buscando instalar en la agenda pública una jornada anual de rechazo activo a esta práctica tradicional.
Animal Libre invita a ciudadanos y colectivos a organizar acciones descentralizadas en todo el país, como marchas, intervenciones callejeras y charlas informativas, para cuestionar y dejar atrás tradiciones que implican sufrimiento animal.
Por su parte, aquellos involucrados en el rodeo, desde las directrices de la Federación Deportiva de Rodeo Chileno hasta los jinetes, han defendido al deporte.
«Hay harto desconocimiento de nuestra actividad. Si uno va a la estadística, los vacunos vuelven a su lugar de origen, a sus praderas, a seguir comiendo, se sigue el ciclo del animal. Los caballos nos preocupamos de mantenerlos siempre en las mejores condiciones, son un miembro más de la familia, un hijo», declaró Felipe Garcés, uno de los campeones del Campeonato Nacional de Rodeo 2025.
El futuro del Campeonato Nacional de Rodeo en medio de la polémica
Pese a las denuncias y la resistencia por parte de Animal Libre y otras organizaciones animalistas, los eventos de rodeo no muestran signos de detenerse, atrayendo a los fanáticos e impulsando el tráfico en casas de apuestas en Chile.
La 77.ª versión del Campeonato Nacional de Rodeo está programada para el 2026. La final, conocida como el “Champion de Chile”, está programada para disputarse entre el 25 y el 29 de marzo. Como es tradición, la sede será la Medialuna Monumental Gonzalo Vial Vial de Rancagua, donde se congregan las mejores colleras (parejas de jinetes) de la temporada 2025-2026.
Previo al campeonato, se realizan tres Rodeos Clasificatorios de zona para definir a las colleras que competirán en Rancagua. Estas clasificatorias tendrán lugar en: Zona Sur, en la Medialuna Socabío de Los Ángeles; Zona Centro, en la Medialuna de San Clemente; y Zona Norte, en la Medialuna Chocalán de Melipilla, desarrollándose entre finales de febrero y mediados de marzo de 2026.
Además de la Serie de Campeones, el evento incluye la final del Movimiento a la Rienda, coronando también a los especialistas en esta disciplina ecuestre tradicional.

