Juan Pablo Spoerer, alcalde de San Pedro de la Paz, decidió no responder las consultas realizadas para este artículo, pese a que los hechos lo aluden directamente. El jefe comunal fue denunciado ante la justicia por haber tramitado de forma irregular un duplicado de su licencia de conducir, luego de que la original le fuera retenida tras cometer una infracción de tránsito en la comuna de Yumbel.
Los antecedentes se remontan al primer semestre de 2019, cuando Spoerer —militante de Evópoli y abogado de profesión— se desempeñaba como seremi del Deporte en la región del Biobío, durante el segundo mandato del expresidente Sebastián Piñera.
Según información recabada por BBCL Investiga, mientras conducía por Yumbel el entonces seremi cometió una falta de tránsito, motivo por el cual el funcionario policial le retuvo su licencia de conducir, quedando el documento a disposición del Juzgado de Policía Local de esa comuna.
La maniobra
Pese a ello, y con el objetivo de eludir las consecuencias de la infracción, Spoerer concurrió el 17 de mayo de 2019 a la Dirección de Tránsito de Chiguayante para solicitar un duplicado de su licencia. Para ello presentó un documento del Registro Civil que acreditaba el supuesto bloqueo del permiso, haciendo pasar el caso como una pérdida, cuando en realidad la licencia estaba retenida en otra comuna.
Siguiendo el protocolo vigente, el funcionario municipal revisó el Certificado de Antecedentes de Conductor, donde en ese momento no aparecían anotaciones que impidieran la entrega del duplicado. Fuentes conocedoras del proceso explican que existe un desfase en el sistema, por lo que la retención de una licencia no queda reflejada de manera inmediata en línea.
De esta forma, Spoerer logró obtener el duplicado, el cual mantenía la misma fotografía y fechas de vencimiento que el original, aunque con un número de serie distinto.
La alerta judicial
La situación se mantuvo sin observaciones hasta que en el Juzgado de Policía Local de Yumbel detectaron que el actual alcalde había tramitado un duplicado mientras su licencia se encontraba retenida. Ante ello, en mayo de 2025 enviaron un oficio a la Dirección de Tránsito de Chiguayante, advirtiendo que, a la luz de los antecedentes, “podría existir el delito previsto en el artículo 210 del Código Penal en la obtención del duplicado de la licencia de conductor”.
En el documento también se detalló que Spoerer figura actualmente con una licencia de conducir expedida por el Departamento de Tránsito de la Municipalidad de San Pedro de la Paz en abril de este año.
Denuncia que no prosperó
Tras recibir la alerta, la Dirección de Tránsito de Chiguayante derivó los antecedentes a la Dirección Jurídica del municipio, la que posteriormente puso los hechos en conocimiento del Ministerio Público. Fue el director jurídico, Pablo Aros Rojas, quien presentó la denuncia correspondiente.
Sin embargo, el fiscal adjunto de Concepción, Jorge Lorca Rodríguez, comunicó al Juzgado de Garantía de Chiguayante que la Fiscalía se abstendría de investigar, argumentando que la responsabilidad penal del imputado se encontraba extinguida. Según explicó, el delito de falsificación o uso malicioso de documento público —contemplado en el artículo 193 del Código Penal— se encontraba prescrito, dado que habían transcurrido más de cinco años desde los hechos.
Pese a ello, de la presentación del órgano persecutor se desprende que la Fiscalía llegó a la convicción de que Spoerer técnicamente cometió el delito, aunque no fue posible iniciar una persecución penal por la prescripción.
En una eventual investigación, el actual alcalde habría arriesgado penas que van desde los 541 días hasta los 10 años de cárcel, considerando su calidad de empleado público al momento de los hechos.
Silencio del alcalde
Tal como se indicó al inicio, el alcalde de San Pedro de la Paz no accedió a responder las preguntas formuladas por este medio, pese a las reiteradas gestiones realizadas a través del área de comunicaciones del municipio.
De esta manera, la autoridad no aclaró qué motivó la tramitación del duplicado de la licencia, sabiendo que la original estaba retenida, ni tampoco por cuánto tiempo condujo utilizando el documento obtenido de manera fraudulenta.
