El Presidente electo José Antonio Kast comunicó el martes que invitó al Mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, a su cambio de mando del 11 de marzo. Si bien la asistencia del jefe de Estado no está confirmada, el republicano aseguró que espera que los pueda acompañar.
Fue en diálogo con Mega, tras el fin de su visita a Ecuador, que Kast fue consultado al respecto. El Presidente electo confirmó que conversó con Bukele «largamente» tras haber ganado la elección del 14 de diciembre y que fue en ese momento que hizo su invitación.
La declaración del republicano no fue bien recibida en sectores del oficialismo, quienes cuestionaron las señales políticas que el próximo jefe de Estado entrega con la invitación.
La presidenta de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, Ericka Ñanco (FA) planteó que «Chile es un país que dialoga con todos los gobiernos, pero también tiene una tradición democrática que debe cuidar con firmeza. Invitar a Bukele no es un gesto neutro, es una señal política».
A ello, agregó que «estamos hablando de un gobernante que ha concentrado el poder y ha gobernado restringiendo derechos fundamentales. Chile no puede mirar con admiración modelos autoritarios ni convertirlos en referente».
En la misma línea, la diputada Nathalie Castillo (PC), integrante de la Comisión de RR.EE. declaró que le parece «una señal muy preocupante, porque Nayib Bukele representa un modelo que ha debilitado la democracia, concentrando poder, relativizando el Estado de Derecho y vulnerando derechos humanos bajo el pretexto de la seguridad».
«Invitarlo como referente en un cambio de mando no es un gesto neutro: envía una señal política que debemos discutir con seriedad», zanjó.
Quien ha lanzado críticas en más de una ocasión al Presidente de El Salvador es el diputado Vlado Mirosevic (PL), quien admitió que «no me gusta Bukele, no me parece ejemplar en su comportamiento democrático, pero es decisión del Presidente electo a quién invita. Es legítimo que lo haga. Yo no lo hubiese invitado».
