El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que podría ordenar una toma “amistosa y controlada” de Cuba en medio de las crecientes tensiones por el incidente armado en aguas cercanas a la isla.
“El gobierno cubano está en conversaciones con nosotros y está en serios problemas”, dijo Trump este viernes al salir de la Casa Blanca rumbo a Texas.
“No tienen dinero. No tienen nada ahora mismo, pero están en conversaciones con nosotros y quizás logremos una toma amistosa y controlada de Cuba”, agregó el mandatario.
“Quieren nuestra ayuda”, remarcó, añadiendo que el secretario de Estado, Marco Rubio, “se está ocupando de ello al más alto nivel”.
Sus dichos tienen lugar a sólo dos días de que militares cubanos mataran a cuatro ocupantes de una lancha con matrícula de Florida, EEUU, que había llegado a la isla.
“Como consecuencia del enfrentamiento, cuatro agresores resultaron abatidos y seis lesionados, quienes fueron evacuados y recibieron asistencia médica”, indicaron las autoridades cubanas.
Un funcionario de EEUU que habló bajo condición de anonimato con The Washington Post dijo que se trataba de una embarcación civil “que formaba parte de una flotilla para rescatar a familiares de Cuba”.
A su vez, aseguró que la embarcación “no era un barco de la Armada ni de la Guardia Costera de Estados Unidos”.

