En la mañana del pasado 28 de abril, detectives de la Policía de Investigaciones (PDI) concretaron la detención del animador Francisco Kaminski, junto con el allanamiento de su departamento en Las Condes, en el marco de una indagatoria por lavado de activos. El procedimiento marcó el inicio de una investigación que hoy suma nuevos antecedentes clave.
Durante este lunes 4 de mayo, se conoció un informe elaborado por la Brigada Antinarcóticos Metropolitana de la PDI, el cual expone conversaciones telefónicas entre Kaminski y David Israel. Las escuchas dejaron al descubierto el presunto modus operandi de una red de negocios que ahora es investigada por la fiscalía.
Según el documento, difundido por EMOL, el foco está puesto en el animador, quien habría intentado desvincularse de los hechos. Sin embargo, la investigación continúa apuntando a su relación con la automotora Cincar, encabezada por Israel. La fiscalía sostiene que existirían vínculos en operaciones de compra y venta de vehículos que siguen bajo análisis.
Uno de los aspectos más relevantes del informe son los movimientos económicos detectados. En las conversaciones interceptadas se detallan negocios que superarían los $400 millones, incluyendo transacciones de propiedades. Las cifras evidencian operaciones de alto valor que levantaron sospechas entre los investigadores.
En uno de los diálogos, Israel menciona diversas propiedades, incluyendo terrenos en Rapel, una panadería con oficina, además de inmuebles en Las Vizcachas. Incluso se alude a posibles maniobras para ajustar precios. Las conversaciones sugieren la posibilidad de alterar valores comerciales para concretar acuerdos entre las partes.
Asimismo, el informe advierte eventuales irregularidades en la forma en que ambos gestionaban créditos y propiedades, con el objetivo de evitar ser detectados. Los antecedentes apuntan a estrategias para eludir controles y dificultar el rastreo de las operaciones financieras.
Pese a estos antecedentes, Francisco Kaminski negó cualquier participación en actividades ilícitas. Ante la PDI, explicó que su relación con la automotora se limitaba a un vínculo comercial por auspicio. El animador asegura que su nexo con David Israel fue únicamente publicitario y sin implicancias delictuales.
En su declaración, Kaminski detalló que conoció a Israel a través de un amigo y que posteriormente este se convirtió en auspiciador de un programa en La Red.
Además, afirmó haberle enviado clientes y haber comprado solo un vehículo. Su defensa insiste en que no tuvo participación en los negocios investigados, mientras la fiscalía continúa reuniendo pruebas


