Luego de un reciente fallo de la Corte Suprema, se reactivará la búsqueda de un supuesto tesoro multimillonario escondido en la isla Robinson Crusoe, ubicada en el archipiélago Juan Fernández. La iniciativa será retomada por el empresario holandés-estadounidense Bernard Keiser, quien lleva más de dos décadas intentando hallar el botín.
Según los antecedentes, la fortuna estaría valorada entre US$20 mil millones y US$40 mil millones, convirtiéndose en uno de los tesoros más codiciados de la historia. Keiser comenzó las excavaciones en 1998 y desde entonces ha invertido más de US$5 millones en distintas expediciones.
La leyenda señala que un comandante español llamado Juan Esteban Ubilla y Echeverría habría transportado una enorme riqueza desde México a comienzos del siglo XVIII, incluyendo joyas, monedas de oro y piedras preciosas. Sin embargo, el barco desapareció antes de llegar a destino.
Con el paso de los años surgió la teoría de que la embarcación fue interceptada por fuerzas inglesas, quienes habrían escondido el cargamento en el archipiélago Juan Fernández. El supuesto tesoro incluiría cerca de mil barriles repletos de monedas de oro y valiosas joyas.
El nuevo impulso para la búsqueda ocurrió luego de que la Corte Suprema cuestionara la negativa de Conaf para permitir excavaciones en el Parque Nacional Juan Fernández. El máximo tribunal determinó que el rechazo “carecía de fundamentos”, dejando abierto nuevamente el proceso administrativo para obtener la autorización definitiva.
Keiser, actualmente de 75 años, asegura contar con documentos históricos y cartas relacionadas con la desaparición del tesoro, las cuales indicarían que la fortuna fue enterrada en la isla tras una tormenta ocurrida hace siglos.
Las futuras excavaciones comenzarían en octubre próximo y utilizarán tecnología de ondas electromagnéticas para mejorar la precisión de la búsqueda. Hasta ahora, solo se han encontrado pequeños objetos, sin rastros concretos del supuesto tesoro millonario.


