El geógrafo y especialista en riesgos naturales, Marcelo Lagos, advirtió sobre las zonas del norte de Chile que presentan una importante acumulación de energía sísmica y que podrían verse afectadas por un gran terremoto en el futuro. El experto enfatizó que sus dichos se basan en evidencia científica y no en alarmismo.
Durante su participación en el matinal “Contigo en la Mañana”, Lagos analizó el fuerte sismo registrado en las cercanías de Calama y explicó que el movimiento telúrico correspondió a un terremoto intraplaca de profundidad intermedia. Según detalló, este tipo de eventos se caracterizan por ser “rápidos, súbitos e intensos”.
En ese contexto, el especialista identificó dos sectores que actualmente concentran la atención de la comunidad científica. “De Iquique a Mejillones hay evidencia de que existe un acoplamiento importante”, señaló Lagos, agregando que incluso la zona hasta Taltal presenta condiciones que mantienen en alerta a los expertos debido a la acumulación de energía.
Asimismo, indicó que la costa de Atacama también representa un área de preocupación. “Taltal, Chañaral, Caldera y Huasco son zonas que no han tenido un gran terremoto desde 1922”, explicó, remarcando que ya ha pasado más de un siglo desde el último gran evento sísmico registrado en esa área.
Lagos insistió en que los terremotos no pueden predecirse, aunque sí es posible identificar sectores con mayor potencial sísmico mediante estudios científicos. “Eso es historia, es dato científico, medición, son cálculos”, afirmó, aclarando que la amenaza sísmica en Chile es permanente debido a la interacción de las placas tectónicas.
Finalmente, el geógrafo sostuvo que las regiones mencionadas presentan características que obligan a mantener atención constante. “Donde hay más energía acumulada y largos períodos de silencio sísmico, hay que estar atentos”, concluyó, reiterando que el norte de Chile continúa siendo una de las zonas de mayor vigilancia para los especialistas.
