El reconocido psíquico Álvaro Santi sorprendió al compartir detalles de su vida personal durante una entrevista en el programa Te Invito a Tomar Once de Bío Bío TV, donde confesó que lleva más de diez años sin mantener una relación de pareja ni actividad sexual, una decisión con la que asegura sentirse completamente satisfecho.
Durante la conversación, el vidente explicó que desde 2011 no ha tenido pareja y que actualmente disfruta plenamente de su independencia. Santi afirmó que se siente “más feliz que nunca” viviendo solo y sin las responsabilidades que implica una relación sentimental, una situación que, reconoce, puede parecer inusual para muchas personas.
“Hace 10 años que no tengo sexo, desde el 2011 que no tengo pareja. Y estoy más feliz que nunca. Yo creo que ya me quedé así”, comentó entre risas. El psíquico aseguró que su elección no responde a una mala experiencia amorosa, sino simplemente a una falta de interés por iniciar una nueva relación.
Al ser consultado sobre las razones detrás de esta decisión, Santi recordó que tuvo relaciones estables en el pasado y que vivió buenas experiencias junto a sus exparejas. Sin embargo, explicó que con el paso de los años se acostumbró a sus propias rutinas y prefiere mantener la libertad que disfruta actualmente.
“Imagínate ahora yo estando con alguien: ‘Oye, ¿vamos a trotar en la mañana?’. Quiero quedarme aquí, no quiero salir”, ejemplificó. Según señaló, no siente la necesidad de modificar su estilo de vida para adaptarse a una convivencia o compromiso afectivo, ya que se encuentra cómodo con su situación actual.
Asimismo, el psíquico descartó utilizar aplicaciones de citas para conocer personas. Santi aseguró que prefiere la tranquilidad de su propia compañía antes que involucrarse en dinámicas de búsqueda de pareja a través de plataformas digitales.
Pese a mostrarse conforme con su presente, el vidente dejó abierta la posibilidad de que el futuro pueda sorprenderlo. Aunque no está buscando una relación, reconoció que tampoco se cierra completamente a la posibilidad de enamorarse nuevamente si las circunstancias así lo permiten.
