Portugal consiguió una agónica clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 tras derrotar por 2-1 a Croacia con un gol de Gonçalo Ramos en los descuentos, en un intenso duelo disputado en el BMO Field de Toronto. El triunfo permitió al equipo dirigido por Roberto Martínez avanzar a la siguiente ronda, donde tendrá un exigente desafío frente a España.
El conjunto luso fue superior durante el primer tiempo, aunque Croacia reaccionó con fuerza tras el descanso y logró ponerse en ventaja gracias a Ivan Perisic. Los balcánicos dominaron varios pasajes del complemento y estuvieron cerca de ampliar la diferencia, obligando al arquero Diogo Costa a convertirse en una de las grandes figuras del encuentro.
Cuando Portugal atravesaba su momento más complicado, el VAR intervino para sancionar un penal sobre Renato Veiga, oportunidad que Cristiano Ronaldo aprovechó para convertir el empate 1-1 desde los doce pasos y devolver la esperanza a su selección.
Pese a la igualdad, Croacia mantuvo la presión y siguió generando peligro, mientras Roberto Martínez movía el banco de suplentes, incluso reemplazando a Cristiano Ronaldo y a otras figuras para buscar un nuevo aire en ataque.
La apuesta dio resultado en el tiempo agregado. Rafael Leão envió un preciso centro que Gonçalo Ramos conectó de cabeza en el minuto 94, desatando la celebración portuguesa con el definitivo 2-1 que selló el paso a los octavos de final.
El cierre del encuentro estuvo cargado de tensión. Josko Gvardiol llegó a marcar el empate para Croacia en los descuentos, pero tras una extensa revisión del VAR el tanto fue anulado por posición de adelanto, poniendo fin al sueño de la selección croata.
