Un violento portonazo ocurrido en el sector Francisco Coloane, en San Pedro de la Paz, región del Bío Bío, volvió a encender las alarmas por la inseguridad que afecta al sur de la comuna. La víctima fue interceptada por delincuentes que la intimidaron con un cuchillo para robarle su automóvil, hecho que quedó registrado por cámaras de seguridad.
Según denunciaron los residentes, los mismos sujetos habían sido vistos minutos antes merodeando el sector Arboleda, revisando vehículos y viviendas en busca de oportunidades para cometer delitos. Los individuos, que actuaban encapuchados, recorrieron el barrio con total tranquilidad antes de concretar el asalto.
La presidenta de la Junta de Vecinos de Arboleda, Magaly Jara, aseguró que los delincuentes actuaron con absoluta impunidad y criticó la falta de respuesta de las autoridades. La dirigenta afirmó que, pese a los reiterados llamados de los vecinos, ni Carabineros ni personal municipal llegaron al lugar, por lo que considera que el portonazo pudo haberse evitado. Además, expresó el sentimiento de desprotección que existe entre los habitantes del sector.
Desde la Junta de Vecinos Los Escritores también manifestaron su preocupación por el aumento de la delincuencia. Su presidente, Leonardo Valenzuela, señaló que los portonazos y robos a viviendas, tanto habitadas como desocupadas, se han transformado en una constante, obligando a los vecinos a organizarse para resguardar la seguridad del barrio. Asimismo, pidió mayor presencia de Carabineros, seguridad municipal y rondas preventivas.
Por su parte, la Municipalidad de San Pedro de la Paz informó que, tras recibir la denuncia de un vecino, se envió un patrullero al sector y se realizaron recorridos preventivos. Sin embargo, el director de Seguridad, Rodrigo Medina, indicó que no fue posible ubicar a los responsables del delito.
Mientras la coordinación entre vecinos ha permitido generar alertas y prevenir nuevos hechos delictivos, las organizaciones del sur de San Pedro de la Paz insisten en que es urgente reforzar la presencia policial y las medidas de seguridad para devolver la tranquilidad a los barrios.