Un operativo de la Policía de Investigaciones (PDI) permitió desbaratar un laboratorio clandestino de drogas que funcionaba al interior de un departamento en el sector de Lorenzo Arenas, en Concepción, región del Biobío. En el procedimiento, un ciudadano colombiano fue detenido y se concretó la incautación de una importante cantidad de sustancias ilícitas.
De acuerdo con los antecedentes, los detectives del equipo MT-0 de la BICRIM de Concepción iniciaron las diligencias luego de que una persona denunciara el hallazgo de lo que aparentaba ser droga en un estacionamiento. A partir de esta información, los funcionarios policiales lograron ubicar el inmueble donde se desarrollaban las actividades ilícitas.
En el lugar fue detenido un hombre de nacionalidad colombiana, de 27 años, quien, según los antecedentes entregados, habría ingresado de manera irregular a Chile hace algunos meses.
Durante el procedimiento, los detectives incautaron más de 3.600 dosis de MDMA —conocida como éxtasis—, cerca de 2 kilos y medio de ketamina, cannabis sativa y alrededor de medio kilo de clorhidrato de cocaína.
La fiscal Carla Hernández detalló que, además de las drogas, fueron encontrados elementos utilizados para la fabricación de pastillas de MDMA, balanzas digitales y dinero en efectivo, tanto en pesos chilenos como en dólares.
Asimismo, en el departamento se encontraron joyas, precursores químicos y otras sustancias presuntamente utilizadas para abultar la droga, lo que da cuenta de la existencia de un espacio destinado a la manipulación y elaboración de sustancias ilícitas.
El prefecto Juan Luis Fonseca destacó el resultado del procedimiento y señaló que se logró desarticular el laboratorio y recuperar diversas especies vinculadas a la actividad delictual. Según las estimaciones entregadas, la droga incautada podría haber alcanzado un valor cercano a los $98 millones si hubiese sido comercializada.
Por su parte, el seremi de Seguridad del Biobío, Richard Soto, valoró la denuncia que permitió iniciar la investigación y destacó la coordinación entre la comunidad, la PDI y el Ministerio Público. “Esto demuestra que cuando la comunidad denuncia, la policía puede actuar de forma rápida y oportuna”, sostuvo.

El detenido será puesto a disposición de la justicia para su formalización por el delito de tráfico de drogas y por infracción al artículo segundo de la Ley 20.000, relacionado con la posesión de sustancias químicas. De acuerdo con los antecedentes del caso, arriesga una pena mínima de 10 años y un día de prisión.
