Se fabrica todo el año, pero falta en invierno la contradicción que revela la escasez de pellet

Tras los reportes de escasez de jurel, las personas del sur del país también han mostrado dificultades para acceder a uno de los principales métodos de calefacción en invierno: el pellet.

Si bien desde el Gobierno del Bío Bío han enfatizado que no existe un desabastecimiento, sí han reconocido una mayor demanda que coincide con los meses de más frío. Así, se han registrado alzas de precio y en algunos casos, racionamiento por parte de vendedores o incluso quiebre de stock.

Con ello, la directora del Centro de Energía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Dra. Laura Azócar, dejó entrever una paradoja: el pellet se fabrica durante todo el año, pero justo en invierno y en zonas con las principales productoras, falta para dar abasto.

La contradicción del pellet

 

Según antecedentes del Ministerio de Energía citados desde la UCSC, en junio la capacidad productiva de pellet a nivel nacional era de 547 mil toneladas anuales. También se ha anunciado una nueva planta en Los Ríos con proyección de 120 mil toneladas anuales desde 2027.

Sin embargo, la académica recordó que la industria viene enfrentando cambios en su cadena productiva.

Innapel, que a inicios de junio reveló que pidió iniciar su liquidación voluntaria, venía enfrentando una caída del 40% en su suministro de materia prima, lo que se atribuyó al cierre de aserraderos e incendios forestales.

“Algunos de los problemas que se han generado y pueden afectar la producción es que la generación de pellets está estrechamente relacionada con el uso de aserrín de pino como materia prima y eso depende de la industria forestal. En el último tiempo hay varias empresas forestales que han cerrado y algunas compañías han manifestado que esto afecta o puede afectar negativamente su capacidad productiva”, explicó la Dra. Azócar.

Con todo, la experta subraya que, en su opinión, la capacidad productiva en la región del Bío Bío “está preparada”.

“Sin embargo, el problema que ocurre es que la producción es constante durante el invierno y verano, pero los episodios de alta demanda son en invierno. Hay un desajuste porque las empresas se quedan con exceso de stock en el verano, incluso generando paralización de la producción o exportando el pellet, y ese es el que falta luego en los meses fríos”, sostuvo.

Alternativas

Ante esta situación, la Dra. Laura Azócar sostiene que hay dos posibles líneas de acción.

La primera corresponde a compras anticipadas por parte de las familias en verano, coincidiendo con los excesos de stock.

“Y lo otro es que haya más regulación del mercado con algún apoyo o incentivo estatal para que ese pellet que se produce en verano se quede acá y no se exporte”, propone la académica. Esto, a su vez, reduce la huella de carbono que conlleva el transporte en carretera por largas distancias.

Por último, otra alternativa que podría ser útil para reducir la dependencia con la industria forestal es la biomasa: residuos agrícolas y material de podas urbanas, “por dar algunas alternativas que podrían permitir diversificar las fuentes de materias primas para la producción de pellets, aportando en generar una producción más estable, independiente de lo que ocurra con la producción forestal nacional”.

Fuente: biobio

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