A un mes del fallecimiento de su padre, Lisandra Silva denunció la desaparición del ánfora que había comprado para guardar sus cenizas, luego de que la tienda encargada del producto realizara el despacho mediante un conductor de Uber.
La modelo relató lo ocurrido a través de sus historias de Facebook y calificó la situación como “una broma de mal gusto”, asegurando que el pedido nunca llegó hasta su domicilio.
Según explicó Silva, la empresa no pudo enviarle el ánfora el viernes y, como una forma de acelerar la entrega y disculparse por el retraso, decidió enviar el producto mediante un viaje de Uber.
“Hoy 18 se conmemora un mes del fallecimiento de mi hermoso y querido padre, que en paz descanse. Le compré una urna, me mandaron la urna por Uber”, relató la exchica reality.
Sin embargo, el conductor se habría comunicado con ella para señalar que no podía concretar la entrega debido a que faltaba información, situación que finalmente terminó con el producto sin llegar a destino.
“El chico nunca entregó el pedido. Yo ya hice la denuncia, Uber no ha respondido por lo sucedido”, afirmó Silva, quien posteriormente comenzó a recibir mensajes de sus seguidores con antecedentes sobre el conductor.
De acuerdo con la información que le hicieron llegar, el hombre habría sido acusado anteriormente de cometer hechos similares, algo que aumentó la preocupación de la influencer debido a que el conductor tenía acceso a sus datos personales.
“Me preocupa porque él tiene mi nombre, mi apellido, mi número de departamento y eso me dejó muy preocupada”, señaló Silva, quien además emplazó públicamente a Uber a tomar medidas frente a lo ocurrido.
Las cenizas de su padre estaban con ella
Ante la preocupación de sus seguidores, Lisandra Silva aclaró que el ánfora desaparecida estaba completamente vacía y que las cenizas de su padre nunca estuvieron dentro de ella.
“La urna obviamente estaba vacía, estaba nueva, venía de fábrica de la tienda”, explicó la modelo, buscando entregar tranquilidad a quienes pensaron que el objeto contenía las cenizas de su padre.

Asimismo, Silva pidió a Uber hacerse cargo de la situación y sostuvo que el conductor involucrado continuaría utilizando la plataforma, por lo que solicitó que la empresa investigara el caso.
Finalmente, la tienda que fabricó el ánfora volvió a contactarla y envió un nuevo producto mediante un despacho propio, solucionando el problema.
“Las cenizas de mi papá están acá. Llegó una ánfora nueva, así que todo bien”, confirmó Lisandra Silva.
