Un conductor de locomoción colectiva de 73 años fue víctima de una brutal golpiza en Temuco, luego de intentar cobrarle el pasaje a uno de los pasajeros del vehículo.
El hecho quedó registrado en un impactante video y la agresión se extendió durante varios minutos. Como consecuencia de los golpes, el adulto mayor sufrió traumatismo ocular, fractura nasal y una herida que requirió 40 puntos en su ceja derecha, además de recibir 21 días de licencia médica.
En conversación con T13, el conductor relató la violencia con que fue atacado: “Imagínese la forma en que me golpeaba, porque era como machacar aquí, como me pegaba en la cara”.
El trabajador también explicó que durante el ataque su principal preocupación fue intentar protegerse y escapar de la agresión. “Lo único que pensaba yo era cómo poder zafarme de él, pero era imposible”, señaló.
¿QUÉ PROVOCÓ LA FURIA DEL PASAJERO?
Con el paso de las horas se conoció la identidad del presunto responsable. Se trata de Rodrigo Campos Soto, de 28 años, estudiante de Agronomía, quien fue detenido tras la violenta agresión.
De acuerdo con el relato del conductor, el conflicto comenzó cuando el pasajero intentó bajar por la puerta trasera sin haber pagado el pasaje. “Se empezó a bajar la gente y él se quiso bajar por la puerta trasera y yo no le abrí la puerta. Le dije ‘amigo, venga a pagarme el pasaje’ y ahí se me fue encima”, relató.
Ante la situación, otros conductores intervinieron y lograron retener al agresor hasta la llegada de la policía, cuyos funcionarios finalmente concretaron su detención.
FORMALIZACIÓN Y MEDIDAS CAUTELARES
Posteriormente, Campos Soto fue formalizado por el delito de lesiones graves. Su abogado aseguró a T13 que el imputado estaría arrepentido y que, además, no recordaría con claridad cómo ocurrieron los hechos.
Tras la audiencia, el tribunal decretó arresto domiciliario total, arraigo nacional y prohibición de acercarse a la víctima mientras continúa el proceso judicial.

En tanto, el conductor aún enfrenta las consecuencias físicas y emocionales de la agresión, aunque manifestó su intención de volver a trabajar una vez que se encuentre en condiciones.
“Me gusta trabajar con el público y, para mí, el trabajo es una terapia. Voy a ver si puedo tener una buena asistencia psicológica para ver si puedo volver a trabajar”, afirmó el trabajador.
