Una estudiante de 12 años, perteneciente al espectro autista, permaneció más de 54 días hospitalizada luego de sufrir una grave hemorragia interna, situación que su madre, Andrea Cifuentes, atribuye a una presunta agresión ocurrida al interior del Colegio Padre Alberto Hurtado de Los Ángeles.
Según el relato de la madre, el hecho habría ocurrido la mañana del martes 2 de junio, cuando la menor ingresaba a clases. En ese momento, habría recibido un golpe por la espalda, en una zona cercana a los riñones. La adolescente no habría logrado identificar quién la golpeó ni cómo se produjo exactamente la agresión.
Tras el incidente, la estudiante continuó su camino hacia la sala de clases sin informar inmediatamente lo sucedido. Su madre explicó que una de las dificultades fue que, debido a su condición dentro del espectro autista, a la menor le cuesta expresar situaciones complejas o experiencias que le generan angustia.
“A ella lo que más se le complica es explicar situaciones de este tipo que vivió, que no supo cómo decirnos a nosotros”, relató Andrea Cifuentes.
DOLENCIAS Y UNA GRAVE COMPLICACIÓN MÉDICA
Con el paso de los días, la adolescente comenzó a presentar dolores en el estómago y la espalda, por lo que inicialmente fue trasladada a un centro asistencial para ser evaluada. Sin embargo, ante el empeoramiento de su estado, la familia decidió acudir posteriormente a una consulta médica particular.
De acuerdo con el testimonio de su madre, el profesional que la atendió determinó que debía ser trasladada inmediatamente a un hospital debido a los antecedentes y resultados de los exámenes.
Una vez en el recinto hospitalario, los médicos realizaron nuevos estudios, entre ellos un TAC, que permitió detectar una grave hemorragia interna.
“Cuando ingresó al hospital, con todos los antecedentes previos del médico particular, le hacen un TAC y detectan que tenía una hemorragia interna grave, y queda internada en la UCI”, contó su madre.
La situación habría sido de extrema gravedad. Según Andrea, uno de los médicos le manifestó su preocupación por el tiempo que la menor había permanecido con la lesión.
“El médico dijo que cómo había aguantado tanto. Nos dijo que mi hija se podía morir desangrada”, recordó.
La adolescente permaneció dos días en la Unidad de Cuidados Intensivos, mientras el equipo médico trabajaba para controlar la hemorragia. Posteriormente, fue trasladada a cirugía infantil.
MÁS DE 54 DÍAS HOSPITALIZADA
Luego de una primera hospitalización y tras recibir el alta médica, la menor debió regresar nuevamente al hospital debido a que continuaba presentando complicaciones. La situación se repitió durante las semanas siguientes, dando paso a un extenso proceso médico con nuevas hospitalizaciones, exámenes y procedimientos.
Durante este proceso, los especialistas detectaron una nueva formación interna cuyo origen inicialmente no estaba claro, lo que generó aún más preocupación en la familia.
“Pensaban que podía ser una masa, un tumor. Tantas cosas que, de verdad, como mamá, estaba muy asustada”, relató Cifuentes.
Finalmente, la estudiante permaneció más de 54 días hospitalizada y, según su madre, fue sometida a dos intervenciones médicas.
Madre cuestiona respuesta del colegio
Mientras su hija permanecía internada, Andrea Cifuentes asegura que mantuvo informado al establecimiento sobre la evolución de su estado de salud, pero cuestionó la respuesta del colegio frente a la eventual agresión.
La madre sostiene que consultó reiteradamente qué medidas se estaban adoptando y si se había activado algún protocolo para esclarecer lo ocurrido. Según su versión, no recibió las respuestas que esperaba.
“Yo siempre preguntaba qué tenía que hacer, si se activó o no se activó el protocolo, cosa que nunca se hizo”, afirmó.
Según explicó, el caso posteriormente llegó hasta el Tribunal de Familia, donde se habría decretado una medida cautelar de protección en favor de la estudiante.
Respecto del presunto agresor, la madre aseguró que existirían antecedentes que apuntarían a un estudiante de un curso superior.
COLEGIO ASEGURA QUE ACTIVÓ PROTOCOLOS
Frente a los cuestionamientos, la directora del Colegio Padre Alberto Hurtado, Indira Vidal, entregó la versión del establecimiento y aseguró que sí se adoptaron medidas frente a la situación.
La directora señaló que el colegio se adhirió a la aplicación de los protocolos correspondientes y que, además, se sumó a la denuncia realizada por el hospital ante el Tribunal de Familia.
“Nosotros nos adherimos a la aplicación de protocolos, nos sumamos a la denuncia que el hospital realizó a Tribunales de Familia y además hemos aportado toda la información a la Superintendencia de Educación”, afirmó Vidal.
Finalmente, la directora explicó que, al tratarse de una situación que involucra a menores de edad, el establecimiento se encuentra impedido de entregar mayores antecedentes sobre lo ocurrido o respecto de las eventuales medidas adoptadas.

