Balaceras, fuegos artificiales y un vehículo quemado se registraron durante la madrugada de este miércoles en un “velorio simbólico” realizado en la población Parinacota, en Quilicura. Los hechos ocurrieron a solo 500 metros de la 49ª Comisaría de Carabineros.
La actividad se desarrolló como antesala a un funeral de alto riesgo por el homicidio de un joven de 20 años, ocurrido el pasado sábado 12 de septiembre. Debido al protocolo establecido para este tipo de casos, el cuerpo de la víctima aún permanece en el Servicio Médico Legal.
En medio de la ceremonia, vecinos alertaron sobre múltiples disparos, lanzamiento de fuegos artificiales e incluso un automóvil que terminó quemado. Ante la situación, personal de Control de Orden Público (COP) se desplegó en el sector con carros lanza gases y lanza agua.
La alcaldesa de Quilicura, Paulina Bobadilla, manifestó su preocupación por la situación y señaló que la comunidad se encuentra atemorizada frente al poder de fuego de las bandas que operan en el sector. Además, relató que una vecina le informó que una bala cayó cerca de su hijo.
Ante la peligrosidad del procedimiento, la jefa comunal solicitó un copamiento policial preventivo y planteó la posibilidad de contar con apoyo militar, en caso de que Carabineros no disponga del contingente necesario para enfrentar este tipo de situaciones.

Desde Carabineros confirmaron el procedimiento registrado durante la madrugada, aunque hasta el momento no se han informado detenidos ni eventuales enfrentamientos relacionados con el “velorio simbólico”.
EL HOMICIDIO
El joven cuyo funeral motivó estas actividades fue asesinado el 12 de septiembre en la intersección de las calles Pascual Gambino con Volcán Tupungatito, cuando se encontraba junto a otras dos personas.
Según los antecedentes de la investigación de la Fiscalía ECOH, la víctima fue atacada con múltiples disparos efectuados desde un vehículo y el atacante habría descendido para dispararle nuevamente cuando ya estaba tendida en el suelo.
Los otros dos acompañantes, de 40 y 42 años, también resultaron heridos a bala, pero sobrevivieron al ataque.
Por este crimen fue detenido un joven de 19 años, quien quedó en prisión preventiva tras ser formalizado por homicidio calificado, dos homicidios frustrados y porte ilegal de arma de fuego.

