El senador por el Biobío, Sebastián Keitel, valoró las condenas dictadas por el Tribunal Oral en lo Penal de Cañete contra los responsables del ataque a la familia Grollmus y del incendio del histórico molino de Contulmo, entre las que destacan penas superiores a los 80 años de cárcel para cinco de los condenados.
“Esta sentencia es una señal clara de que la violencia no puede quedar impune. Lo que sufrió la familia Grollmus fue brutal y durante años hemos pedido que quienes cometen este tipo de ataques enfrenten todo el peso de la justicia. Hoy se da un paso importante en esa dirección”, señaló el parlamentario.
El legislador agregó que el fallo tiene especial relevancia para la provincia de Arauco y para las numerosas familias que han sido víctimas de hechos de violencia en la Macrozona Sur. “Aquí no se trata solamente de las penas. Se trata también de recuperar la confianza de quienes durante demasiado tiempo han sentido que podían atacar sus casas, sus campos o sus lugares de trabajo sin enfrentar consecuencias. Para avanzar hacia la paz necesitamos seguridad, pero también justicia y reparación para las víctimas”.
Por último, el senador añadió que la sentencia debe servir también como una señal para fortalecer la persecución penal de las organizaciones responsables de hechos violentos en la zona. “El Estado tiene que ser capaz de investigar, identificar y llevar ante la justicia a quienes utilizan las armas y la violencia. Este caso demuestra que, cuando existe una investigación sólida y las instituciones hacen su trabajo, es posible avanzar. Ese esfuerzo tiene que continuar hasta terminar con la impunidad en nuestra región y en el país”.

