La preocupación crece entre los apoderados del Liceo Industrial Chileno Alemán de Frutillar, en la región de Los Lagos, debido a que el establecimiento permanece cerrado desde hace tres semanas por la presencia de murciélagos, palomas y roedores en sus dependencias. La situación ha impedido el desarrollo normal de las clases presenciales y mantiene en incertidumbre a la comunidad educativa.
El problema se originó el pasado 13 de mayo, cuando una fiscalización de la Seremi de Salud detectó la presencia de vectores al interior del recinto, lo que derivó en la prohibición de funcionamiento del establecimiento. Desde entonces, los estudiantes han visto interrumpido su proceso formativo mientras se buscan alternativas para resolver la emergencia sanitaria.
Ante la falta de una solución definitiva, los apoderados enviaron una carta al municipio de Frutillar solicitando apoyo e intervención de las autoridades comunales. En el documento manifestaron su inquietud por el prolongado cierre y la ausencia de información clara respecto a cuándo podrían retomarse las actividades académicas de manera presencial.
Los representantes de los estudiantes también solicitaron que el municipio gestione acciones ante el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Llanquihue, organismo encargado de la administración del establecimiento. La comunidad educativa busca acelerar las medidas necesarias para garantizar condiciones seguras para el retorno a clases.
En respuesta a las inquietudes planteadas, el alcalde de Frutillar, Javier Arismendi, confirmó que se realizará una reunión entre las autoridades y la comunidad educativa. El encuentro fue programado para este miércoles 3 de junio a las 10:00 horas en la biblioteca de la comuna, instancia en la que se abordarán los problemas que afectan al liceo.
“Hemos solicitado que convoquen a una reunión, y esto se va a generar el día miércoles 3 de junio a las 10 de la mañana en la biblioteca”, señaló el jefe comunal a Radio ADN.
Asimismo, Arismendi destacó el compromiso del municipio con la educación local pese a no ser el sostenedor del establecimiento. “Tenemos que estar a la altura y apoyar a la educación comunal”, afirmó, agradeciendo además la confianza depositada por los apoderados para colaborar en la búsqueda de una solución.